LEONOR, SU PRIMER DÍA EN LA UNIVERSIDAD
LEONOR, SU PRIMER DÍA EN LA UNIVERSIDAD
Cómo cubrimos la llegada de la Princesa Leonor a la Universidad Carlos III de Madrid en su primer día como estudiante.
El viernes a mediodía recibo un mensaje en el móvil: hay que acreditarse para el lunes, a las 8:00, en la cafetería de la Universidad Carlos III, para poder cubrir los primeros pasos de la Princesa de Asturias en la universidad.
Estoy a 600 kilómetros de Madrid, preparando el viaje de vuelta. Cojo el portátil y mando el correo de acreditación desde allí mismo. Un rato después llega la respuesta afirmativa, con las indicaciones para el lunes.
Esa misma noche del domingo dejo todo el equipo preparado y metido en la mochila: PGYTECH OneMo2, tres cuerpos —los dos Sony Alpha 1 de los que hablaba, más una Alpha 7R V— y un Sigma 24-70mm f/2.8 II para los planos más abiertos.
El domingo por la noche hace un calor asfixiante y me acuesto tarde. Pongo la alarma a las 6:40 — o eso creía — pero el móvil no la guarda, y al final me despierto por los pelos, de pura casualidad.
El lunes, café rápido en casa y ducha. Sobre las 7:00 salgo en moto hacia Getafe: unos 20-25 minutos de trayecto.
La espera
Al llegar a la universidad ya hay mucha gente —toca saludar a caras que no veía desde el verano—. Acreditación, otro café, esta vez con Robert Smith. Hay muchas cámaras de televisión y muchos periodistas, pero por suerte, pocos fotógrafos.
Chequeo de equipos por parte de seguridad, y llega el momento: va a entrar como una alumna más. La Alpha 1 con el 200-600mm y la Alpha 1 II con el 70-200mm, las dos colgadas de mi arnés Black Rapid. Monto la Alpha 1 en un Leofoto PM03, y otro Leofoto PM03 para sujetar el móvil y grabar vídeo mientras disparo fotos con la Alpha 1 II.
Al cuello, de reserva, la Alpha 7R V con el Sigma 24-70mm — al final no llego a usarla.
El instante
Van a ser solo unos segundos, así que pongo las dos cámaras en modo ráfaga (H) de velocidad. Y a partir de ahí, rock’n’roll.
Mido la luz, vuelvo a medir. Todos estamos nerviosos. Estoy bien colocado. Alguien grita que ya está —y ahí aparece: una estudiante más, o menos, rodeada de otros estudiantes. El iPhone graba y la Alpha 1, como una campeona, dispara sin parar: cuerpos enteros, retratos, ella mira, sonríe… se sabe la protagonista. La luz maravillosa de las 8:50 de la mañana lo inunda todo.
Corremos al segundo punto, donde la recibirán el decano y el resto de autoridades académicas. Camina entre la gente y aparece con una sonrisa.
Una periodista le pregunta si está preparada. Sigue sonriendo. Ahí cambio a la Alpha 1 II con el 70-200mm —sigo grabando en paralelo con el iPhone— para unas fotos horizontales con el cartel de la Carlos III de fondo, que contextualizan toda la historia. Y ahí termina la sesión.
También recogimos el momento en vídeo — puedes verlo en nuestro Instagram.
La odisea del envío
Empiezo a mirar las fotos —hay algunas realmente buenas—, aprieto el botón de envío y empiezan a subirse a mi web, www.josegegundez.com, donde mis clientes pueden descargarlas en el mismo momento. Ángela, Jorge, Raquel, Sonia… están pendientes de que suba la primera. El MiFi de Netgear se porta bien y me deja enviar en directo unas 98 fotos. Otros compañeros no tienen la misma suerte: a ellos el internet les va mal.
Salgo del recinto y ando unos metros. Charlo con Robert, que no consigue enviar sus fotos —unos minutos después ya las tiene todas enviadas y publicadas—. Yo envío el vídeo para que Gala.fr lo publique en sus redes.
Trabajamos con dos cuerpos en paralelo durante toda la mañana: el Alpha 1 II con el 70-200mm GM2 para los planos más cercanos, y el Alpha 1 con el 200-600mm G para mantener distancia sin perder detalle en el rostro. Así fue el resto de la secuencia.
La vuelta a casa
Café cerca de la universidad con Robert, charla de amigos, y vuelta a casa en moto para editar y enviar a mis clientes internacionales, y también para subir a mi Instagram.
Uso Photo Mechanic para editar, seleccionar e incluir los captions —que ya había preparado el día anterior—, antes de pasarlas por Capture One para corregir color y contraste. Las paso por Auteur, la aplicación que he diseñado para añadirles keywords, y de ahí otra vez a Capture One para procesar. Con esto, ya están subidas a PhotoShelter, editadas y enviadas a mis clientes por FTP desde Photo Mechanic.
Un rato después, edito con DaVinci Resolve el vídeo que le envié a Gala para publicarlo en mis redes. Todo publicado —Instagram, LinkedIn, X— y con esto se termina la mañana.
La conclusión
Son este tipo de citas —breves, muy preparadas y con muy poco margen de error— las que recuerdan por qué este oficio exige estar siempre listo antes de que ocurra el momento.
Puedes ver el resto de nuestra cobertura de la Casa Real en la sección Royals de Limited Pictures.
